LIMBO: Impresiones
LIMBO es un juego que se basa en las plataformas. Y bueno, como plataformas que es, cuando te hablan de él, existe una predisposición a pensar “será otro más…”. Sin embargo, pasan los días desde su lanzamiento en Xbox Live Arcade y en PlayStation Network y comienzas a ver opiniones muy positivas al respecto, y aún así sigues pensando “bah! seguro que no es para tanto, es un simple plataformas, y encima en 2D, eso ya está pasado de moda… “.
Entonces, un buen día ves que sale anunciado para Steam, y que hace su aparición repentina en la Mac App Store con un suculento precio de 7.99€. En ese momento accedes a la App Store dispuesto a darte un caprichito prenavideño y esperas a que se descargue. Te tragas la corta intro del juego y ves a un muñequito negro, con ojos blancos, que se levanta del suelo lentamente en un bosque de tonos grises…
Tomas el control del muñeco y comienzas la aventura entre esos paisajes de tonos grisáceos que dan un aire bastante siniestro al camino. A medida que vas avanzando te das cuenta de que no es el típico juego de plataformas al que estamos acostumbrados, ni mucho menos. La ambientación siniestra se ve enriquecida por los tonos grisáceos que caracterizan al título, y los increibles efectos de sonido que te envuelven completamente en la aventura.

Comienzas a percatarte de que además de las plataformas deberás resolver multitud de rompecabezas para continuar avanzando, mientras te ves agobiado por la multitud de trampas macabras que encontrarás a lo largo de la historia. Es habitual estar intentando tirar de bloques y troncos para subir a niveles superiores, y de pronto tener que poner pies en polvorosa porque una araña gigante, una cuchilla, o cualquier tipo de herramienta de destrucción y tortura aparece por un extremo de la pantalla.
Además, es curioso ver que el desarrollo del juego no se realiza mediante “niveles” tal y como nos tienen acostumbrados los títulos de este género, si no que se basa en checkpoints, por lo que el juego no tiene una ruptura de ambientación entre un nivel y otro. La física en los movimientos está cuidada al detalle, de tal manera que junto a los tonos grises que lo caracterizan, proporcionan un apartado gráfico, cuanto menos, destacable.
Me ha sorprendido que el juego no tiene lo que podríamos llamar una historia y carece de diálogos, pero no por ello se nos hará monótono y aburrido. La increíble sensación de agobio que nos provoca la ambientación, en la que también la música y efectos tienen un papel realmente importante, supliran perfectamente esa ausencia de una línea histórica.

Personalmente LIMBO me ha encantado. Son juegos como este los que hacen que siga creyendo en los estudios independientes, los “indie”, que de vez en cuando nos sorprenden con algún proyecto verdaderamente creativo, que marcará para siempre la historia de los videojuegos. Para mi, es un imprescindible si os gustan las plataformas, y en este caso no tendréis que soltar un pastizal, así que puede ser un buen regalo para estas navidades.
Y bueno, por crear un poco de debate, y puesto que estamos a finales de año, quiero destacar dos estudios independientes, que para mi han sido los reyes del indie este año y un juego que a pesar de ser de una de las grandes, ha venido de una mente creativa, y ha causado bastante revuelo.
Trine 2, de Frozenbyte
LIMBO, de Playdead
From Dust, de Ubisoft (Eric Chahi)
No dudéis en mencionar en los comentarios algún otro indie digno de destacar, seguro que se me han pasado algunos.
FELIZ NAVIDAD.













Te olvidas del, aunque más antiguo, genial Super Meat Boy.
Este Limbo está entre mis tareas pendientes, y creo que tarde o temprano, caerá!
Brutal, hasta que no me lo acabé no paré y sin helps que es lo que más motiva, a la que te atascas lo coges otro día y solucionas el puzzle al momento, no hay como no obcecarse!
Imprescindible!
Son de ese tipo de juegos especiales que siguen haciendo creer en la originalidad en una industria que parece anclada en lo mismo.
Es lo bueno de las plataformas digitales, sin ellas posiblemente no llegarían joyas como estas.
Yo la verdad soy bastante reticente ante este tipo de juegos “independientes”, pero debo decir que aunque lo probé muy por encima, me dio mal rollo. Y eso me gustó!. La genial ambientación y la sencillez (que este caso es virtud), le dan su puntito. Curioso y llamativo, al menos.