Metal Gear Solid HD Collection PS Vita: Impresiones

Han pasado cuatro meses desde que Metal Gear Solid HD Collection apareció en Xbox 360 y PS3 y ahora, aunque con algo de retraso, por fin podemos disfrutarlo en PS Vita.

La remasterización contiene Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty Substance y Metal Gear Solid 3: Snake Eater Subsistence, o lo que es lo mismo las versiones extendidas de los originales, que además del propio juego contienen otros extras como algunas misiones que no aparecían en la primera versión (por ejemplo la parte de Snake en Big Shell) o una enorme cantidad de misiones VR que siempre alargan un poquito más la vida del juego. También se han incluido a través del menú de MGS3 el primer y segundo Metal Gear de MSX, los originales, aunque en este caso solo apto para los más fans.La pega es que, a diferencia de la versión de consolas de sobremesa, en PS Vita se ha decidido no incluir Peace Walker. Al ser un juego originalmente creado para PSP está disponible mediante descarga digital en la Store de PS Vita, así que Konami ha decidido excluirlo y si alguien lo quiere, tendrá que pasar por caja de nuevo. Ante esta carencia esperábamos algún tipo de compensación, pero no ha llegado. Hubiese sido un detalle incluir el primer MGS de PlayStation (que además es probablemente el mejor juego de toda la saga) pero nos encontramos ante la misma situación que Peace Walker. Al estar ya en la Store, parece que no se contempló esta posibilidad.En el apartado técnico ambos juegos lucen muy bien. Es cierto que la resolución no llega a ser HD pero en la espectacular pantalla OLED de PS Vita da la impresión de serlo. Mientras MGS2 corre a 60fps constantes salvo algún pequeño bajón cuando la carga visual es mayor, MGS3 lo hace a 30 con total suavidad. Es evidente que ninguno de los dos juegos ponen al límite ni llegan a suponer esfuerzo alguno para PS Vita, pero visualmente dan el pego en bastantes aspectos como juego de esta generación, aunque lógicamente algunas texturas y efectos chirrían bastante en el año en el que estamos. Tampoco se puede pedir mucho más gráficamente a una remasterización de dos juegos que, ya en su día y especialmente en su tercera parte, fueron la crème de la crème de su generación.Ya con las manos en la masa ambos juegos siguen siendo exactamente lo mismo que eran, dos joyas. Incluso se podría decir sin miedo a equivocarse que como experiencia jugable y a nivel de calidad si no tenemos en cuenta el apartado gráfico, es lo mejor que podemos jugar hoy en PS Vita. Hablamos de dos juegos que fueron y serán siempre dos imprescindibles en la colección de cualquier jugón que se precie y una consola que de momento tiene un catálogo bastante corto y sin muchos bombazos.

Lo malo de esto es que, igual que conserva todo aquello que hizo grandes a estos dos juegos también acarrea alguna que otra pega que o bien ya suponía una limitación en su día, o bien en la actualidad ha quedado un poco desfasado como por ejemplo la cámara fija de MGS2. Es cierto que le da ese aspecto cinematográfico tan característico, pero a la hora de apuntar a un enemigo puede dar serios problemas ya que muchas veces no está en nuestro campo de visión y nos obliga a utilizar la vista en primera persona, que sigue sin ser del todo cómoda. Esto se arregló en la versión Subsistence de Snake Eater, en la que podemos elegir entre ese tipo de cámara u otra libre que podemos mover con el stick derecho de PS Vita (bendito stick) pero una vez más nos encontramos con el problema del apuntado en primera persona, que en los tiempos que corren sigue siendo un poco limitado ya que no podremos ni movernos cuando la estemos usando.

El mismo problema con las cámaras lo tendremos cuando queramos pegarnos a una pared y arrastrarnos de un lado a otro de ella o echar un vistazo asomándonos a la esquina. Cuando lo hagamos la cámara cambiará, pero tendremos que mover el stick en la dirección en la cual estaba con la cámara fija, por lo que nos podemos hacer un lío considerable. Tal vez Konami podía haber actualizado un poco más estos aspectos en lugar de hacer un port directo de los juegos tal y como eran en su momento y así aportar algo más a la experiencia. No son grandes lagunas, pero están ahí y aunque en su día no las teníamos tan en cuenta, hoy sí se hacen notar más.

Por otro lado, como novedad destacable sobre las versiones de PS3 y Xbox 360, nos encontramos con los controles táctiles. Tanto en Sons of Liberty como en Snake Eater podemos utilizar la pantalla para seleccionar el arma o el objeto que queremos llevar equipado. No es gran cosa, pero al no disponer de L2 y R2 en la consola, el uso de la pantalla táctil se hace imprescindible y es bastante cómodo. También podemos utilizarla para mirar alrededor cuando ojeamos a través de las esquinas o nos encontramos en la vista en primera persona.

Además de esto, en Snake Eater utilizaremos el panel táctil trasero de la consola para el combate cuerpo a cuerpo que tanto peso ganó en esta tercera parte. Por un lado los controles para los que se utilizaban los famosos botones analógicos de PS2 cuando los pulsábamos con más o menos fuerza, como por ejemplo para acuchillar a un enemigo que teníamos agarrado, han pasado al panel trasero de PS Vita. Con él podremos interrogar si damos un toque cuando tenemos a un soldado sujeto por el cuello o acuchillarlo si deslizamos el dedo de un lado a otro. Pero de nuevo nos encontramos con una enorme pega que empezamos a sufrir desde el primer momento en el que nos equipamos con el cuchillo y es que el control para apuñalar se ha incluido también en el panel trasero, con lo que cada vez que queramos acomodar la mano y lo toquemos veremos como Big Boss lanza una puñalada al aire que, además de hacer suficiente ruido como para alertar a los enemigos, nos frenará si estamos en movimiento.

Lo primero que quieres hacer cuando te das cuenta de esto es desactivarlo en las opciones y es ese instante en el que te encuentras con algo que vas sospechado y deseas que no suceda mientras le das al botón de pausa y buscas un apartado de controles dentro de las opciones: no se puede desactivar. Desde el reciente lanzamiento de PS Vita muchas desarrolladoras están insistiendo en meter este tipo de cosas en el panel trasero sin tener en cuenta que cualquiera que tenga unas manos normales, va a tocarlo sin querer cada dos por tres mientras juega. Por ejemplo, todo el que haya jugado a FIFA 12 ha tirado a puerta sin querer desde su propio campo tocando por error el panel. Probablemente con el tiempo dejarán de meter este tipo de controles ahí pero si se sigue insistiendo en ello, por caridad, siempre debe ser posible desactivarlo en las opciones.

También cabe destacar para los poseedores de una PS3 la existencia del “Transfarring” gracias al cual podremos continuar la partida de Metal Gear Solid HD Collection en cualquiera de las dos plataformas. Es decir que si estamos jugando al juego en PS3 y queremos seguir la partida en PS Vita, podremos hacerlo sin ningún problema. O al revés. Claro que para esto tenemos que tener ambos juegos, algo que no será muy común. Tal vez hubiese sido otro detalle que con comprar una de las dos versiones regalasen la otra como en otros casos, pero no ha sido así. La ventaja de esto es que los trofeos, que por cierto vienen separados entre Sons of Liberty y Snake Eater, sí son independientes entre PS3 y PS Vita. Ventaja o inconveniente, según se mire, porque nos obliga a pasarnos el juego por duplicado si queremos tener todos los trofeos de ambas versiones y aquí no hay “Transfarring” que valga, pero también tendremos el doble de trofeos en nuestra cuenta de Playstation Network.

En conclusión, si ya habéis jugado a estos dos imprescindibles en su día y os apetece rejugarlos con unos gráficos bastante bien adaptados a esta generación, Metal Gear Solid HD Collection es vuestro juego. No han perdido nada de su genial esencia y han ganado en suavidad, filtros, resolución y sobre todo en portabilidad. Si por otro lado nunca habéis disfrutado de ellos, es una oportunidad ideal para llevar en el bolsillo y exprimir al máximo dos de los juegos más grandes de la historia, lo más similar a una película interactiva con sus horas de vídeos y conversaciones de códec, sus giros argumentales y sus carismáticos protagonistas. Son dos juegos que todo el mundo debería jugar al menos una vez en su vida y además gracias a PS Vita podemos hacerlo en cualquier lugar. Con sus enormes virtudes y pequeños defectos, hablamos de Metal Gear Solid 2 y 3… ¿Qué más se puede decir?

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Se hace lo que se puede, que no es poco.

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